La meditación, la atención plena (Minfulness) y respiración consciente, son prácticas que pueden ayudar a los pacientes, los cuidadores, los profesionales de la salud y el público en general durante tiempos de crisis como la actual pandemia mundial causada por COVID-19.

Durante la pandemia mundial, todos hemos tenido que cambiar la forma en que vivimos y trabajamos, estamos en una adaptación y en estado de alerta constantes.

Si bien existen muchas formas prácticas para calmar la mente, de particular interés para los investigadores y profesionales de la salud, son aquellas con una base de evidencia como la reducción del estrés basada en estas prácticas que integran la meditación, minfulness y respiración consciente.

Las revisiones sistemáticas de tales prácticas han mostrado mejoras en las medidas de ansiedad, depresión y picos de dolor. Se han demostrado cambios cerebrales estructurales y funcionales en el cerebro de personas con una práctica de meditación tradicional a largo plazo y en personas que practican meditación sólo momentáneamente.

La introducción de una práctica de atención plena y meditación durante esta pandemia tiene el potencial de complementar el tratamiento que estes realizando y es un método beneficioso para brindar apoyo con ansiedad para todos.

La meditación y la atención plena son términos que se han introducido en la cultura dominante. Estos términos a menudo se usan indistintamente, pero existen diferencias sutiles entre los dos. La meditación generalmente se refiere a una práctica formal que puede calmar la mente y mejorar la conciencia de nosotros mismos, nuestras mentes y nuestro entorno. La meditación en sus muchas formas ha sido practicada durante milenios por diversos grupos de personas en muchas tradiciones diferentes. Practicada anteriormente principalmente en las tradiciones orientales, la meditación se ha extendido a la sociedad occidental y se utiliza cada vez más como modalidad terapéutica. El término “atención plena” se ha vuelto omnipresente en los últimos tiempos.

Mindfulness simplemente significa ser consciente del momento presente. La meditación viene relacionado en occidente con la “atención plena”, aunque es un concepto más amplio. Las prácticas formales de meditación incluyen la atención plena y a la respiración, la meditación centrada a poder simplemente “estar”, permanecer por unos instantes atravezando lo que esta sucediendo momento a momento sin juzgar, ya sea en nuestra mente, en nuestro cuerpo o en el ambiente, con una actitud compasiva y de aceptación. Esta práctica simple trae muchos beneficios.

Durante la pandemia actual, hay mucha incertidumbre sobre el futuro y muchas amenazas a nuestra seguridad (física, social, emocional y financiera). Es totalmente natural y normal sentirse ansioso, asustado y frustrado. También puede experimentar enojo o decepción hacia nuestras instituciones gubernamentales por no moverse tan rápido y eficientemente como esperaba, o hacia las personas que no son tan cuidadosas como le gustaría que fueran en términos de distanciamiento social, etc. Todas esas son reacciones normales y naturales a esta situación anormal.

La meditación y atención plena puede ayudarnos a reconocer esta situación, sin dejarnos llevar por emociones fuertes; puede, a su vez, ayudarnos a regresar a una calma centrada. Sólo entonces podremos ver más claramente qué es lo que tenemos control y qué es lo que no. Nos conecta y por lo tanto nos muestra la mejor manera de proceder, con compasión hacia uno mismo y los demás.

Se considera el mindfulness como una psicoterapia para el tratamiento de enfermedades o la prevención del malestar psicológico y el aumento del bienestar. No pretende cambiar pensamientos y emociones negativas por positivas, sino que enseña a relacionarse de una forma diferente con pensamientos y emociones.

La idea consiste en no quedarse “atrapado”, no identificarse con los pensamientos, de manera que no nos afecten. Lo importante no es el contenido, positivo o negativo, de los pensamientos y emociones, sino nuestra relación con ellos.

Practicar meditación puede ayudarnos a superar la pandemia del coronavirus. Parece que nos hemos encontrado con la receta perfecta para el caos: una emergencia ecológica global, crisis humanitarias y, para colmo, una pandemia de proporciones épicas. ¿Cómo comenzamos a dar sentido a los tiempos actuales?