El 5 de junio comienza un ciclo de ocho encuentros del taller de mindfulness para la reducción del estrés dictado por la Psicóloga Natalia Díaz. Se llevará a cabo los martes de 18 a 19:30 en 9 de julio 127, consultorio 8C, Morón. Inicia el martes 5 de junio y finaliza el martes 24 julio. Para mayor información o inscripciones comunicarse al  ‭(011) 2174 1621‬.

Está destinado a todas las personas que estén atravesando situaciones de estrés o preocupaciones excesivas así como a estudiantes y profesionales de la salud mental que quieran tomarlo como una instancia de aprendizaje vivencial.

El costo de cada encuentro es de $200. Quienes abonen la totalidad de los ocho talleres obtienen el descuento del 10%. Además del pago en efectivo se podrá abonar con tarjeta, depósito, transferencia bancaria, Pago Fácil o Rapipago.

La propuesta del taller es lograr que los participantes puedan:

  • Desarrollar la capacidad de estar plenamente en el presente, aquí y ahora.
  • Observar pensamientos, emociones y sensaciones que llevan al sufrimiento.
  • Aprender a tener mayor tolerancia al malestar.
  • Practicar ejercicios aplicables a la vida cotidiana.
  • Tomar conciencia de los juicios y la evitación.
  • Aumentar la conexión con uno mismo y con los demás.
  • Mayor aceptación y compasión de si mismo.

¿Qué es el mindfulness?

El mindfulness toma el nombre de la tradición budista, de forma más concreta del movimiento llamado Vipassana, su significado es atención plena y actualmente en términos psicológicos se basa en el entrenamiento de la concentración, la atención y la conciencia.

Mindfulness (MF) se define como la capacidad innata del ser humano para dar cuenta del flujo permanente de fenómenos que constituyen su experiencia del momento presente: sensaciones corporales, pensamientos y emociones que emergen y atraviesan el campo de consciencia. Esta forma particular de prestar atención (MF) incluye:  intencionalidad, es decir, es a propósito, en contraposición a la tendencia que tenemos a estar/realizar nuestras actividades en “piloto automático”, con un carácter de constancia, es decir, momento a momento y, con una actitud ecuánime, es decir, desprovista de nuestros juicios de valor (positivos, negativos o neutros) sobre nuestra experiencia.

El núcleo de la práctica de la atención plena consiste en entrenar, tanto dentro de la sesión de meditación como fuera de ella, la habilidad consistente en observar cuidadosa y claramente los fenómenos que entran en el campo de atención de la persona – percepciones, sensaciones, pensamientos, emociones, etc. – sin juzgarlos como bueno-malo, positivo-negativo, sano-enfermo, deseable o indeseable. Esta práctica desactivaría nuestros patrones habituales: apegarnos a lo agradable, alejarnos de lo desagradable, ignorar las verdaderas causas de felicidad, que muchas veces nos trae aún más sufrimiento.

A partir de Mindfulness, podemos aprender a desarrollar una conciencia exacta en cada momento de nuestra experiencia, en lugar de hacerlo de manera automática, ayudando a distinguir entre los pensamientos útiles y los inútiles, siendo que estos últimos pueden llegar a ser perjudiciales.

El mindfulness nos ayuda a estar conscientes de la realidad y de lo verdaderamente importante, a reducir el estrés y la ansiedad, así como a ser más creativos y a poder ver y valorar las situaciones con claridad. Se revela efectivo con personas que sufren estrés, ansiedad, viven situaciones vitales intensas o desean desarrollar una capacidad de afrontamiento más firme en sus vidas cotidianas.